EL SEPARATISMO EN LA COSTA CARIBE DE NICARAGUA

Por Freddy Quezada

TIPOS DE SEPARATISMOS

El ya citado Rodolfo Stavenhagen (1991: 3-6) tipifica siete situaciones de conflictividad étnica. Son: 1) Grupos étnicos dentro de Estados multiétnicos; 2) Grupos étnicos no reconocidos por Estados “monoétnicos”; 3) Minorías nacionales que se identifican con su etnia en un Estado vecino; 4) Múltiples grupos étnicos en un Estado en que ninguno de ellos goza de una posición dominante particular; 5) Minorías étnicas asentadas a ambos lados de la frontera entre Estados distintos y que se encuentran en situación minoritaria en ambos Estados; 6) Emigrantes y refugiados étnicos, producto de migraciones importantes, particularmente de países del Tercer Mundo hacia otros países del Tercer Mundo o hacia naciones industrializadas y 7) Pueblos indígenas y tribales que constituyen un caso especial de grupos étnicos, y que se consideran en general como minorías.

Por varias razones, he simplificado, para el caso que nos interesa, esta tipología de Stavenhagen en dos:

Uno, el separatismo en la época de dominio de grandes Estados Nacionales con grupos diferentes fuertes, como en la Rusia soviética, en España con los vascos o Gran Bretaña con los irlandeses. Al respecto, es célebre la polémica entre Lenin y Rosa Luxemburgo sobre la autodeterminación y el separatismo. Lenin recordaba que establecer la libertad de las nacionalidades de separarse de un Estado central, jugaba un papel parecido al divorcio con relación a los matrimonios y no habría que verlos como el destructor de los mismos, sino como el conservador de ellos, permitiendo tal salida. Es como el escándalo con los matrimonios gays, en que la gran mayoría ve las uniones censurables, pero nadie advierte que la institución, el matrimonio, se fortalece, sacrificando una de sus piezas heterosexuales. Este separatismo, que se enmarca dentro del Estado Nación, es una discusión vieja y aparentemente superada (de hecho la desintegración de la URSS sólo aquí encuentra su explicación), pero que puede regresar.

Dos, el separatismo postmoderno o de la diferencia que va en contra del Estado Nación pero que, paradójicamente, algunos lo reproducen. A veces, incluso, algunos movimientos sociales radicales ignoran al Estado. Durante mucho tiempo tal indiferencia llevó a creer que los movimientos sociales no estaban interesados en el poder clásico que ha tomado su asiento principal siempre en el Estado. Los movimientos separatistas han desmentido esta suposición.

Es cierto lo que dicen algunos teóricos, nunca ha habido tantos Estados como hoy. Ahí están las cifras de las Naciones Unidas. Muchos de ellos vienen de separaciones violentas o pacificas de otros estados. Pero este separatismo, es más vulnerable porque habla de una diferencia más débil, múltiple y abierta que el separatismo moderno. Tal vez a ello deba su doble filo. Se puede usar a favor de los que están en contra del diferente cuando dicen como coartada, al migrante por ejemplo, “sí, es diferente y tiene derecho a serlo, pero por eso mismo es mejor que regrese a casa, donde estará más cómodo”, así como también aquellos que recogen el guante y, en contra de los políticamente correctos, se enorgullecen de decirse negros, gays, tercermundistas, machos, etc.